Petroglifos de Las Lizas



Son muchos los sitios de arte rupestre de la costa desértica del norte de Chile que reproducen especies marinas, pero destaca el sitio de Playa de Las Lizas. Son cinco afloramientos rocosos que contienen 66 conjuntos de grabados hechos por incisión lineal y percusión, generalmente enfrentando el océano. Totalizan 146 figuras, en su mayoría tiburones, delfines y atunes, en menor cantidad peces espada y minoritariamente posibles sardinas españolas, tollos, lenguados y palometas. A diferencia de El Médano, los peces de Las Lizas son representados en forma aislada, rara vez formando escenas, primando aquellos dispuestos verticalmente, lo que ha contribuido a interpretarlos como peces muertos o fuera del agua. En uno de los afloramientos hay un “tazón” cilíndrico labrado en la roca con restos de pintura roja en el interior y aproximadamente un centenar de incisiones o “tajos” que sugieren actividades rituales.

Aunque hay representadas especies de orilla, se trata en general de fauna de mar afuera, cuya captura requiere el empleo de embarcaciones. La única imagen de navío corresponde a una balsa de cuero con dos tripulantes. Se piensa que el yacimiento de petroglifos creció en torno al mencionado “tazón” y a una aguada del lugar, con motivo de periódicas ceremonias mágicas relacionadas con actividades de pesca y caza de especies marinas. La balsa sugiere que los petroglifos fueron hechos entre los siglos V y XVI por uno de los varios grupos que más tarde la historia conocería como changos.

Los Petroglifos de las Lizas están ubicados al norte de Caldera, III Región de Atacama. Datan aproximadamente 500-1500 d.C.

(Agradecimientos: Chileprecolombino)