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Mateo de Toro y Zambrano

Mateo de Toro Zambrano y Ureta (Santiago, 20 de septiembre de 1727 - Santiago, 26 de febrero de 1811), vizconde previo de la Descubierta, conde de la Conquista y caballero de la Orden de Santiago, fue un militar y político criollo chileno.

Toro Zambrano fue un ciudadano de alta consideración en las postrimerías del Chile colonial, alcanzando diversos cargos de importancia militar y en la administración local. En 1810 asumió de forma interina como presidente-gobernador y capitán general de Chile luego de la dimisión de Francisco Antonio García Carrasco. En ese cargo, debió enfrentar las constantes presiones para establecer una junta de gobierno en el territorio, algo de lo que él era particularmente opositor.

Pese a ser profundamente realista, asumió el 18 de septiembre de 1810 como presidente de la primera Junta de Gobierno de Chile, siendo así el primer líder del proceso autonomista que desembocaría en la independencia de Chile unos años después.

Los muchos historiadores y tratadistas que han incursionado en los detalles de su vida, concluyen que se trata de unos de los hombres de más alta valía que jamás haya existido en Chile. Uno de ellos lo describe lacónicamente en estos términos:


Fue regidor del cabildo de Santiago, alcalde de aguas (1750) y alcalde ordinario de esa ciudad (1761). Manuel de Amat y Juniet lo nombró corregidor de Santiago, alcalde mayor de minas y lugarteniente de capitán general (1761). Más tarde, volvió a ejercer dichos cargos en 1768.

Su labor se caracterizó por un estricto apego a las normas y por un claro sentido del deber. Cuando el cabildo no contó con los fondos necesarios para continuar las obras de construcción de los tajamares del río Mapocho, él mismo echó mano a su dinero y lo puso a disposición del adelantamiento de las faenas. Además, en 1769, luego del alzamiento de los pehuenches en la zona del Biobío, formó a sus expensas una compañía de caballería compuesta de cincuenta soldados, a quienes colocó bajo el mando de su propio hijo José Gregorio. La compañía fue bautizada con el nombre de "Príncipe de Asturias", y se le destinó a guarecer el paso de los Piuquenes, en la precordillera de Santiago.

El 16 de julio de 1810, debido a la dimisión del gobernador Francisco García Carrasco, fue nombrado gobernador interino de la Capitanía General de Chile; el 18 de septiembre del mismo, fue elegido presidente de la Primera junta nacional de Gobierno, constituyéndose el primer gobierno autónomo de Chile.

En dicha ocasión se votó la creación de la primera Junta de Gobierno, a semejanza de las juntas ya instauradas en otras ciudades españolas de América. Mateo de Toro Zambrano fue elegido Presidente de la Junta de Gobierno. Su fallecimiento al año siguiente le impidió tener mayor parte en los sucesos de la independencia de Chile.

Juan Martínez de Rozas

Nació en Mendoza en 1759, cuando esta región aún pertenecía a la Capitanía General de Chile, hijo de Juan Martínez de Soto y Rozas y de Maria Prudencia Correa y Villegas. Estudia en el Colegio Nacional de Monserrat de Córdoba, donde curso filosofía y teología. En 1780 se traslada a Santiago de Chile para terminar sus estudios de Jurisprudencia civil y canónica en la Universidad de San Felipe. En 1781 se le dio el grado de bachiller en ambas facultades. En 1784 obtuvo de la Real Audiencia el título de abogado y en 1786 se graduó de doctor en cánones.

Al formarse la Primera Junta Nacional de Gobierno, Martínez de Rozas fue nombrado segundo vocal. En ese momento se encontraba en Concepción, en donde procuró atraerse la voluntad del ejército de la frontera y mantuvo correspondencia con el general Belgrano y otros patriotas de Buenos Aires. Se encaminó a Santiago y llegó el 1 de noviembre donde fue recibido con grandes manifestaciones públicas. Pidió una imprenta a la junta de Buenos Aires para publicar periódicos de propaganda.

El súbito fallecimiento del presidente de la junta nacional de gobierno, Mateo de Toro Zambrano, acaecido el 25 de febrero de 1811, acrecentó el poder político que Martínez de Rozas había acumulado: Fue nombrado presidente interino de dicha junta. Envió a Buenos Aires una división auxiliar de 500 soldados del Ejército de Chile, reorganizó el personal administrativo dando preferencia a los criollos y preparó el terreno para elegir al primer Congreso Nacional.

Participó destacadamente en la convocatoria y establecimiento del Primer Congreso Nacional de Chile período en el que llegó a ser visto como líder del sector independentista y durante el cual debió enfrentar un Motín realista liderado por el coronel Tomás de Figueroa, que logró sofocar, mandando a fusilar a su instigador. Encarceló al ex gobernador García Carrasco y proscribió de la capital a los vocales de la Real Audiencia. Hizo circular su periódico, El Despertador Americano, y distribuyó el Catecismo Político Cristiano.

Posteriormente, y debido a los abusos procedurales que el sector monarquista a ultranza había cometido en el establecimiento de ese Congreso (por ejemplo, la elección de doble del número de diputados que se suponía Santiago debía elejir) condujo a la Junta de Concepción a la llamada Revolución del 5 de septiembre de 1811 en Concepción, que tuvo lugar al día siguiente de, pero sin coordinación con, el primer golpe de estado de José Miguel Carrera . Esto llevó a temores de una confrontación entre esas dos ciudades, temores que fueron resueltos rápidamente cuando ambos bandos se declararon independentistas y partidarios de un gobierno representativo.

La junta de Concepción se disolvió tras la elección del Primer Congreso Nacional. Sin embargo, tras el Segundo Golpe de Estado de José Miguel Carrera y posterior disolución del Congreso, Martínez de Rozas (que había regresado a Concepción), trabajo por la instalación de una junta provincial, de la que seria uno de los vocales, la que demando la restauración del gobierno representativo. La confrontación entre Santiago-Concepción se evitó gracias a la mediación de Bernardo O’Higgins, suscribiéndose un pacto transaccional el 12 de febrero de 1812 en el que se reconocía a la Junta de Gobierno de Concepción, se convocaba a nuevas elecciones parlamentarias y se acordaban las bases de una constitución. Sin embargo las diferencias no cesaron, el 8 de julio estallo un movimiento insurreccional, provocado por Carrera, el que disolvió la junta de Concepción, siendo arrestados los vocales. Martínez de Rozas fue llevado a Santiago, en donde Carrera lo exiliaría a Mendoza el 12 de octubre.

En Mendoza fue acogido con honores públicos, nombrándosele presidente de la Sociedad Patriótica y Literaria. Murió en febrero de 1813 retirado en la vida privada. Sus restos se sepultaron en Mendoza, y según decía su testamento se escribió de epitafio: Hic jacet Jahames de Rozas, pulvis et cenis (Aquí yace Juan de Rozas, polvo y cenizas).

Francisco Pizarro

(Trujillo, España, 1478-Lima, 1541) Conquistador español. Hijo natural del capitán Gonzalo Pizarro, desde muy joven participó en las guerras locales entre señoríos y acompañó a su padre en las guerras de Italia.

En 1502, embarcó en la flota que llevaba a las Indias a Nicolás de Ovando, el nuevo gobernador de La Española. Hombre inquieto y de fuerte carácter, no logró adaptarse a la vida sedentaria del colonizador, razón por la que decidió participar en la expedición de Alonso de Ojeda que exploró América Central (1510) y luego en la de Vasco Núñez de Balboa que descubrió el océano Pacífico (1513).

Entre 1519 y 1523, sin embargo, se instaló en la ciudad de Panamá, de la cual fue regidor, encomendero y alcalde, lo que le permitió enriquecerse. Conocedor de los rumores que hablaban de la existencia de grandes riquezas en el Imperio Inca, decidió unir la fortuna que había amasado con la de Diego de Almagro para financiar dos expediciones de conquista (1524-1525 y 1526-1528), que se saldaron con sendos fracasos.

A causa de las penalidades sufridas en el segundo intento, Pizarro se retiró a la isla del Gallo con doce hombres, mientras Almagro iba a Panamá en busca de refuerzos. Los «trece de la fama» aprovecharon para explorar parte de la costa oeste de América del Sur, región que denominaron Perú, tal vez por la proximidad del rio Virú, y tuvieron constancia de la existencia de una gran civilización. No obstante, ante la negativa del gobernador de Panamá a conceder más hombres a Almagro, en 1529 Pizarro viajó a España a fin de exponer sus planes al rey Carlos I, quien, en las capitulaciones de Toledo (26 de julio de 1529), lo nombró gobernador, capitán general y adelantado de las nuevas tierras, designación real esta que provocó el recelo y la frustración de Almagro.

De regreso en Panamá (1530), Pizarro preparó una nueva expedición de conquista, y en enero de 1531 embarcó con un contingente de 180 hombres y 37 caballos hacia Perú. Informado de la guerra que enfrentaba al emperador inca Atahualpa con su hermanastro Huáscar, el 16 de noviembre de 1532 el conquistador español se entrevistó en la ciudad de Cajamarca con Atahualpa y, tras exhortarle sin éxito a que abrazase el cristianismo y se sometiera a la autoridad de Carlos I, lo capturó en un sangriento ataque por sorpresa.

El inca acordó con los extranjeros llenar de oro, plata y piedras preciosas una habitación a cambio de su libertad, pero de nada le sirvió cumplir su parte del pacto, pues Pizarro, reforzado por la llegada de Almagro al frente de un centenar de arcabuceros, acusó a Atahualpa de haber ordenado el asesinato de Huáscar desde la prisión y de preparar una revuelta contra los españoles y ordenó su ejecución, que se cumplió el 29 de agosto de 1533. A continuación se alió con la nobleza inca, lo cual le permitió completar sin apenas resistencia la conquista de Perú, empezando por Cuzco, la capital del Imperio (noviembre de 1533), y nombrar emperador a Manco Cápac II, hermano de Huáscar.

Poco después, Pizarro y Almagro se enemistaron por la posesión de Cuzco, y si bien primero unieron sus fuerzas para sofocar la rebelión indígena dirigida por Manco Cápac contra el dominio español (1536), acabaron por enfrentarse abiertamente en la batalla de las Salinas, en abril de 1538. Derrotado y prisionero, Almagro fue procesado, condenado a muerte y ejecutado por Hernando Pizarro, hermano del conquistador (8 de julio de 1538).

La venganza de los partidarios de Almagro, liderados por su hijo, se produjo el 26 de junio de 1541, fecha en que Pizarro murió asesinado en su palacio de Lima, ciudad que él mismo había fundado a orillas del río Rímac seis años antes.

Diego de Almagro

(Almagro, España, 1475 - Cuzco, actual Perú, 1538) Conquistador español, descubridor de Chile. Los orígenes de Diego de Almagro son inciertos. Parece que fue hijo ilegítimo de Juan de Montenegro y Elvira Gutiérréz, razón por la que adoptó el nombre de su ciudad natal como apellido.

En 1514 se enroló en la expedición a Panamá de Pedro Arias Dávila. En 1530 aparece asociado a Pizarro, cuando éste se dirigió a Perú y conquistó, de manera sorprendente, el Imperio Inca. Almagro permaneció en Panamá para reclutar hombres y conseguir avituallamiento.

Los éxitos de Pizarro lo movieron a solicitar el permiso real para emprender, por cuenta propia, la conquista de nuevos territorios, lo que le fue denegado; no obstante, cuando llegó a Perú, en 1533, lo hizo con un título de igual importancia que el de Pizarro, lo cual causó fricciones entre ambos. Tras repartirse el tesoro de Atahualpa y ejecutarlo, partieron hacia Cuzco y tomaron la ciudad. La intromisión de Pedro de Alvarado se resolvió con el pago de una indemnización a éste y su retirada, con lo que se evitó un conflicto.

Almagro se dedicó a partir de entonces a la exploración de los territorios del sur del Imperio Inca, en el actual Chile, hasta el valle de Aconcagua. En 1535, el emperador Carlos I lo recompensó con la gobernación de Nueva Toledo, al sur de Perú, y el título de adelantado en las tierras más allá del lago Titicaca.

A su regreso a Perú, en 1537, Almagro ocupó la ciudad de Cuzco, por considerar que pertenecía a su gobernación. Este hecho suscitó un sangriento enfrentamiento entre almagristas y pizarristas que concluyó con la victoria de los hermanos Pizarro en la batalla de las Salinas, en abril de 1538. Hecho prisionero, Almagro fue ejecutado el mes de julio de ese mismo año.

Inés de Suárez

(Plasencia, España, 1507 - Santiago, Chile, 1580) Conquistadora española. Se ignoran casi todos los detalles de la primera etapa de su vida; se cree que esta aguerrida mujer se habría casado en Málaga, aunque enviudó pronto.

Lo primero que se sabe de ella es que, ya viuda, partió hacia América cuando contaba con treinta años de edad. Una vez allí se unió a la expedición de conquista de Pedro de Valdivia (era la única española de la hueste) y entabló relaciones, primero de amistad y más tarde amorosas, con Pedro de Valdivia, a quien acompañó y ayudó en sus expediciones por territorio chileno.

Fue, de hecho, la primera europea que llegó a Chile, y participó activamente en la defensa de la recién fundada ciudad Santiago del Nuevo Extremo, que fue atacada por un cacique indígena. Su valor y resistencia, en efecto, se revelaron cuando se produjo el asalto a Santiago dirigido por Michimalonco en 1541, aprovechando la ausencia del gobernador. Varios cronistas e incluso Valdivia cuentan que Inés se destacó por su ímpetu y a la vez por su crueldad, haciendo que se decapitase a los indígenas prisioneros para amedrentar a los atacantes.

Su convivencia con el conquistador duró hasta que Valdivia fue sometido a juicio en Lima, donde fue acusado, entre otras cargos, de mantener una relación extramatrimonial con ella. Valdivia fue obligado a traer a su esposa a América, y en 1549 entregó a Inés en matrimonio a Rodrigo de Quiroga, uno de sus mejores capitanes.

En reconocimiento a sus méritos, Valdivia le concedió varias encomiendas y una estancia y, como esposa de Quiroga, llevó una vida piadosa y se consagró principalmente a tareas relacionadas con la caridad. Parte de su capital, por expreso deseo suyo antes de fallecer, se empleó en la construcción del templo de la Merced y de la ermita de Montserrat en la capital chilena.

Alonso de Ercilla

(Madrid, 1533-id., 1594) Poeta español. Educado en la corte, donde su madre era dama de la emperatriz, sirvió como paje al príncipe Felipe, futuro Felipe II, y le acompañó en sus viajes por Flandes e Inglaterra. Desde Londres partió hacia Chile (1555), donde se habían sublevado los araucanos. Participó en diversas batallas y empezó a escribir La Araucana, poema épico de exaltación militar en 37 cantos, donde narra los hechos más significativos de la expedición. Tras intervenir en unas campañas en Lima y Panamá, regresó a España (1563), donde publicó su gran obra (1569), dedicada a Felipe II, y fue nombrado gentilhombre de la corte y caballero de Santiago, tras lo cual participó en diversas acciones diplomáticas. En 1570 casó con María de Bazán y se instaló en Madrid, donde terminó las partes segunda y tercera de su poema.

Pedro de Valdivia

(La Serena, España, 1497-Tucapel, actual Chile, 1553) Conquistador y colonizador español. Militar desde muy joven, participó en las campañas de Italia antes de pasar, en 1534, a Venezuela, y desde allí a Perú. Aquí fue nombrado maestre de campo por Francisco Pizarro, a quien apoyó en sus disputas con Diego de Almagro en 1538. En este contencioso participó en la batalla de Las Salinas, tras la cual Pizarro le otorgó una encomienda en el valle de la Canela (Charcas) y una mina de plata en Porco, y le encargó la conquista de Chile.

Valdivia partió de Cuzco en 1540 al frente de 150 hombres y llegó a Chile, donde exploró los valles del Copiapó, el Coquimbo y el Mapocho. Aquí fundó en febrero de 1541 Santiago de la Nueva Extremadura, que le sirvió de base para la exploración y conquista del resto del territorio.

Sin embargo, poco tiempo después, aprovechando una expedición punitiva de Valdivia a Cachapoal, los indígenas de Aconcagua destruyeron Santiago, que no tardó en ser reconstruida. Prosiguió sus exploraciones y en 1544 fundó la ciudad de La Serena, en el valle de Coquimbo, para facilitar las comunicaciones con Perú.

Después de solicitar sin éxito a Perú y a la corte recursos para continuar con la exploración, se presentó en Lima en 1547. Allí intervino en las guerras civiles al lado del partido del virrey y fue ratificado en su cargo de gobernador de Chile en 1549. En permanente lucha con los araucanos, se dedicó a partir de entonces a reorganizar las poblaciones destruidas por los indígenas, emprendió nuevas expediciones y fundó otras ciudades, entre ellas Concepción (1550) y Valdivia (1552).

Cuando la resistencia indígena parecía sofocada, Caupolicán y Lautaro acaudillaron una sublevación araucana. Pedro de Valdivia, sorprendido por los indios en Tucapel, murió en combate el día de Navidad de 1553.

Valdivia estába casado, pero en Chile tuvo como amante a Inés de Suárez, personaje influyente en la Vida de Pedro de Valdivia, para saber más de lla pincha aquí.