San Pedro de Atacama


Uno de los vestigios de la época colonial es la Iglesia de San Pedro de Atacama, construida en 1745. Es la más grande de la región y representa el testimonio evangelizador de los españoles. El oasis se había transformado en punto de abastecimiento para las expediciones que hacían el trayecto entre Perú y Chile y en núcleo evangelizador para el área. Ya en 1557 se había constituido en él un poblado de indios, provisto de una capilla de misiones. La iglesia es el mejor exponente de la arquitectura predominante en el poblado, y sintetiza el estilo de las construcciones prehispánicas con el aporte de los europeos. Ella se vale de la piedra y el adobe, del barro y la paja, y de las maderas de la región: chañar, algarrobo y cactus.

El oasis de San Pedro de Atacama alberga a una cultura que se rige, hoy como ayer, por una peculiar forma de organización social y territorial, estructurada en torno a los ayllus, comunidad andina ligada por lazos de parentesco y derechos colectivos sobre una determinada porción de territorio.