Aymaras




aymara o aimara es el nombre que recibe una etnia o nación que ancestralmente habitaba la meseta andina del Lago Titicaca desde tiempos precolombinos, repartiéndose su población entre el occidente de Bolivia, el sur del Perú, el norte de Chile .

Las naciones o pueblos que ancestralmente lo conformaban eran: aullaga, ayaviri, cana, canchi, caranga, charca, chicha, larilari,[2] lupaca, umasuyus,[3] pacaje,[4] pacasa y quillaca. Estos pueblos o naciones han conformado una única identidad[cita requerida] con el nombre qullasuyu y conformaron una parte del Imperio Inca.Los aymaras se asocian a sí mismos como la civilización centrada en Tiwanaku. Hay evidencia liguistica que sugiere que provenieron de mas al norte, ocupando la meseta del Titicaca despues de la caida de Tiawanaku. Los habitantes de la civilización de Tiahuanaco no tenían lenguaje escrito.

El territorio tiwanaku fue fundado aproximadamente en 200 adC, como una pequeña villa, y creció a proporciones urbanas entre el 300 y el 500, consiguiendo un importante poder regional en el sur de los Andes. En su máxima extensión, la ciudad cubría aproximadamente 6 km², y tuvo un máximo de 40.000 habitantes. Su estilo de alfarería era único, del encontrado hasta 2006 en Sudamérica. Una característica importante son las enormes piedras que se encontraron en el lugar; de aproximadamente 10 toneladas, las cuales ellos cortaban, le daban forma cuadrada o rectangular y esculpían. Colapsó repentinamente aproximadamente en 950. La ciudad fue abandonada y su estilo artístico se desvaneció.

Desaparecido el Imperio Tiwanaku, la región quedo fragmentada en varias etnias aymaras que conviven con los Urus quienes en un momento tuvieron el dominio de la cuenca lacustre. Estos aymaras se caracterizan por sus necrópolis compuestas por tumbas en forma de torres-chullpas. Existen también algunas fortalezas denominadas pucaras.

El modelo por el cual se regulaban estas etnias es el de verticalidad o control de los diversos pisos ecológicos que sostienen su economía de subsistencia. Ningún grupo humano necesita tanto de sus relaciones con la costa y con los valles como los pueblos aymaras del altiplano, por esta razón cada centro de la puna controlaba por medio de la colonización de zonas periféricas situadas a diferentes alturas y con climas varios.

A mediados del siglo XV el reino Colla conservaba un extenso territorio con su capital Hatun-Colla. El inca Viracocha incursiono en la región, pero quien la conquisto fue su hijo Pachacutec, noveno Inca.

Así como al norte se encontraban los collas, al sur estaba la Confederación Charca que tenía dos grupos: Los Carangas y Quillacas en torno al lago Poopó, y los Charcas que ocupaban el norte de Potosí y parte de Cochabamba. Ambos, Charcas y Collas eran de habla aymara.

La cultura material de los Carangas presenta extensas necrópolis o chullpares algunos de los cuales conservan todavía restos de pintura en sus muros exteriores. Una vez que los carangas fueron conquistados por los incas, Huayna Cápac los llevó a trabajar al valle de Cochabamba como mitimaes.

El señorío denominado Charca, al que estaban adscritos Cara-caras y Chichas, fue conquistado por los incas en tiempo de Túpac Inca Yupanqui y llevados a la conquista de Quito. Por su parte el pueblo de los Cara-cara era tan belicoso como el Charca y aún mas, en su territorio tienen lugar aun hoy en día luchas denominadas "Tinkus".

El Inca Lloque Yupanqui inició la conquista del territorio aymara a finales del siglo XIII, la que fue continuada por sus sucesores hasta que a mediados del siglo XV fue completada por Pachacútec al derrotar a Chuchi Kápak. De todas formas se cree que los incas tuvieron una gran influencia sobre los aymaras por algún tiempo, ya que su arquitectura, por la cual son muy conocidos los incas, fue claramente modificada sobre el estilo Tiwanaku, y finalmente los aymaras conservaron un grado de autonomía bajo el imperio Inca[cita requerida].

En la actualidad, la mayor parte de los aymaras viven ahora en la región del Lago Titicaca y están concentrados en el sur del lago. El centro urbano de la región aymaras es El Alto, ciudad de 750.000 habitantes, cerca de la capital de Bolivia, La Paz. Además, muchos aymaras viven y trabajan como campesinos en los alrededores del Altiplano.Su idioma es el aimara, aunque muchos de ellos hablan castellano, idioma dominante de los países por donde viven. Actualmente también poseen bandera, conocida como la Wiphala, la cual consiste en 7 colores con forma de cuadrados unidos diagonalmente. Acostumbran sembrar y masticar hojas de coca, costumbre adquirida durante la época de la conquista y alentada por los españoles para obtener mayor rendimiento laboral debido a los alcaloides que contiene. Por su condición de hoja sagrada durante la época del imperio incaico, su uso estaba restringido al inca, nobleza y sacerdotes bajo pena de muerte. Además del uso en masticación, utilizan las hojas de coca en remedios al igual que en rituales al ofrecérselas al Dios sol Inti y a la Diosa de la tierra Pachamama. Durante este último siglo, estas plantaciones les ha traído conflictos con las autoridades, para prevenir la creación de la droga cocaína. Sin embargo, la coca tiene gran participación en las religiones indígenas en los aimaras, al igual que antes con los incas y últimamente se ha convertido en un símbolo cultural de su identidad.

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1 comentarios :

Rosita dijo...

esta muy bueno ya que somos pueblos originarios ,indigenas de america