Martín Gusinde



Nació en Breslau (Austria) el 29 de Octubre de 1886.
Murió en 1969 (en lugar desconocido).

Martín Gusinde fue un destacado etnólogo que dedicó sus estudios a los grupos de aborígenes habitantes de la Isla Grande de Tierra del Fuego. De su vida junto a ellos cosechó además de la confianza de los aborígenes, la realización de una obra descriptiva de la vida y costumbres de estos pueblos indígenas, que hoy es referente central de arqueólogos, antropólogos y etnólogos interesados en este tema.

En 1886 nació en Breslau y fue en 1911 que decidió ingresar a la Congregación Verbo Divino. Siendo sacerdote tuvo la posibilidad de elegir un destino para sus investigaciones sobre las religiones históricas de los pueblos autóctonos, y optó por la región sur argentina y chilena a otros destinos como Nueva Guinea y África Tropical.

Así llegó en 1918 a Magallanes, abocado al estudio de estas poblaciones. En Santiago de Chile se desempeñó como profesor de biología del Liceo Alemán y después, bajo la dirección del director del Museo Arqueológico y Etnológico de Santiago, comenzó con sus estudios etnológicos.

Hasta 1924 se compenetró con la vida y costumbres de los selknam, yámana y alakaluf, habitantes de la Isla Grande de Tierra del Fuego, y es en su obra Die Feuerland Indianer (1931) donde reflejó no solo la historia, organización social, vida y costumbres de los grupos, sino que también profundizó en sus formas de producción económica y su vida espiritual.

Otras obras como Hombres primitivos de la Tierra del Fuego (1951), Expedición a la Tierra del Fuego (1974) y Los Indios de Tierra del Fuego (1982) cuentan con una intensa calidad descriptiva de la vida de estas poblaciones, teniendo además un valioso acervo documental de fotografías y dibujos tomados y realizados respectivamente por él.

Murió en 1969 a los 83 años. Quizás si pudiera hoy responder a la pregunta de cuál fue el momento más significativo de su vida como etnólogo, Gusinde recordaría su participación en la ceremonia de iniciación Klóketen, un antiguo ritual aborigen que siempre estuvo prohibido para todos los extranjeros y que él pudo presenciar en virtud de la confianza que ganó entre los indígenas.