Alacalufes





Los kawésqar, kawéskar, alacalufes o alakalufes (nombre posiblemente derivado del apodo peyorativo en yagán: halakwulup o halakwoolip, comedores de mejillones, cuya difusión algunos investigadores atribuyen al navegante inglés Roberto Fitz Roy) son indígenas nómades canoeros, descendientes de los primeros pobladores que habitaron desde hace aproximadamente unos 6.000 años en los canales patagónicos chilenos. Se desplazaban entre el Golfo de Penas y el Estrecho de Magallanes, y también por los canales que forman las islas que quedan al oeste de la Tierra del Fuego y al sur del estrecho.

Su idioma es el kawésqar, nombre con el que ellos se autodenominan. En su idioma, esta palabra significa "persona" o "ser humano". El nombre alacalufe originalmente puede haber tenido una intención despectiva y ellos no lo usan. Kawésqar significa hombre que lleva una piel y era el nombre con que ellos se autodenominaban. Alacalufe fue el nombre que les dio, al parecer, el marino inglés Robert Fitz Roy, nombre que perduró hasta mediados del siglo XX en que el gobierno de Chile comenzó a emplear oficialmente la denominación kawésqar para referirse a esta etnia.



Hay dos hipótesis sobre su llegada a los lugares de poblamiento: La primera es que procedían del norte siguiendo la ruta de los canales chilotes y atravesaron hacia el sur cruzando el istmo de Ofqui. La otra es que procedían desde el sur y, a través de un proceso de colonización y transformación de poblaciones cazadoras terrestres procedentes de la Patagonia Oriental, poblaron las islas del Estrecho de Magallanes y subieron por los canales patagónicos hasta el Golfo de Penas.

El área que ocupaban para sus desplazamientos es enorme, pero se puede decir que giraban alrededor de dos puntos. Uno es la ribera sur del Estrecho de Magallanes, en la isla Clarence , y el otro en la parte sur del Golfo de Penas en el islote Solitario en el Archipiélago de las Guaitecas. La causa de esta focalización fue la obtención del fuego. Los kawésqar necesitaban el fuego para calentarse, y con el pasar de los siglos, descubrieron estos dos puntos donde había pirita de hierro, piedra con la que lograban las chispas necesarias para encenderlo.



Los kawésqar llegaron a su área de nomadismo hace unos 6.000 años. Fueron descritos por algunos navegantes como "pequeños, feos, flacos y de un hedor insoportable". En el siglo XVI, cuando establecieron sus primeros contactos con el hombre blanco, se estima que eran unas 2.500 a 3.000 personas. A fines del siglo XVIII comenzaron a llegar a la zona una gran cantidad de barcos balleneros y loberos, especialmente de nacionalidad inglesa y norteamericana. A contar de esta época empezaron a contraer las enfermedades que pronto los llevarían a su declinación numérica. A fines del siglo XIX misioneros salesianos obtuvieron la concesión de la isla Dawson donde establecieron una misión con el propósito de evangelizar, “proteger y cuidar” a los indígenas de la zona, con ello comenzó el proceso de transformación de su vida nómada en sedentaria y el cambio de sus hábitos ancestrales, como la vestimenta, dejando de usar el aceite de foca y la capa que los protegía del agua de la lluvia y del frío, debiendo usar ropa occidental, la que al estar permanentemente húmeda les trajo nuevas enfermedades. En 1900 se estimaba una población de 1.000 kawésqar la que 1924 había descendido a 250. En 1937 el Gobierno chileno, mediante la Fuerza Aérea estableció una estación en Puerto Edén. En 1946 quedaban sólo unos 100 indígenas que rondaban entre Puerto Edén y el faro San Pedro. En 1992 había unos 60 indígenas que vivían en Punta Arenas y la mayor parte en Puerto Edén. En el 2000 se estimaba que no quedaban más de 17 kawésqar puros.

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