Historia de Antofagasta
Según registros arqueológicos, Antofagasta fue habitada en primera instancia por los changos, recolectores marinos. De ellos posiblemente proviene el nombre de la ciudad, aunque en la actualidad se manejan una serie de teorías para explicar el origen del topónimo Antofagasta. Aún no se logra un consenso claro respecto al verdadero origen de la palabra.

La teoría relaciona al topónimo con el vocablo chango "Antofagasti" (que significa Puerta del Sol), forma en que los changos llamaban al actual Monumento Natural La Portada. También, probablemente sea una palabra compuesta que proviene del diaguita o kakán meridional "anto" (o hattun, que significa grande), "faya" (o haya, que significa salar) y "gasta" (que significa pueblo), siendo un topónimo que significa "Pueblo del Salar Grande". Según otra teoría, puede ser una palabra compuesta que proviene del quechua "anta" (que significa cobre) y "pakay" (que significa esconder), siendo un topónimo que significa "Escondrijo de Cobre".

Finalmente se dice que el nombre Antofagasta se debe a una decisión de Mariano Melgarejo, quien renombró la ciudad en honor a una estancia que poseía en Antofagasta de la Sierra, cerca del año 1870.