BIOGRAFIA PABLO DE ROKHA


Pablo de Rokha (1894-1968) Presentación




La belleza como condición necesaria del mal


Pablo de Rokha, seudónimo de Carlos Díaz Loyola, nació en Licantén, localidad de la VII región, un 17 de octubre de 1894 y se suicidó en Santiago, el 10 de diciembre de 1968, después de una vida turbulenta y trágica como su propia obra. Sus primeros años transcurrieron, en su mayor parte, en la zona central, donde acompañó a su padre, José Ignacio Díaz, en variados y esporádicos trabajos, entre otros, administrador de fundos o jefe de aduanas y de límites cordilleranos. De esta manera se forjó el poeta que produjo una de las obras más rupturistas y polémicas de las vanguardias latinoamericanas de comienzos del siglo XX.

Su juventud fue conflictiva y rebelde, siempre en contradicción con el conservadurismo cultural y político de su región natal. Sufrió el rechazo de sus educadores, tanto en la Escuela Pública N° 3 de Talca, como en el Seminario Conciliar de San Pelayo, del que fue expulsado por leer y compartir con sus compañeros -quienes lo apodaban el Amigo Piedra-, libros considerados de autores blasfemos, como Nietzsche, Rabelais o Voltaire. Esta expulsión fue la oportunidad para que el poeta emigrara a Santiago y trabara amistad y relación con otros intelectuales vanguardistas de la época, como Pedro Sienna -también cineasta-, Ángel Cruchaga Santa María y Vicente Huidobro, entre otros.

En 1920, ya dirigía la revista Numen y publicó en Claridad su obra "El folletín del Diablo", al que le precede un extenso poema paródico titulado "Sátira". Posteriormente fundó su propia editorial: Multitud. Pablo de Rokha participó del movimiento anarquista y también se sumergió en la lectura de los “malditos”, sobre todo Friedrich Nietzsche en filosofía, Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud y el Conde de Lautréamont en poesía. Pero jamás se alejó de su muy particular "chilenidad".

En una época convulsa, Pablo de Rokha produjo también una poesía similar, en la que se entretejen el optimismo revolucionario, la protesta social, el amor desgarrado por la muerte de su mujer Winett de Rokha -en su texto Fuego negro- y la incorporación de elementos propios de la modernidad de los que se apropia la vanguardia, como los tranvías, el automóvil, el telégrafo sin hilos, etc. Pero siempre en un contexto que busca incorporar lo nuevo a las raíces propias de lo chileno, en obras tales como Los gemidos, Mundo a mundo, Escritura de Raimundo Contreras, Morfología del espanto, Epopeya de las bebidas y comidas de Chile y Canto al macho anciano. Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1965 por una obra siempre fiel a su visión de mundo: anárquica y contestataria, rupturista y polémica.

En 1969, un año después de su muerte, se publica Mis grandes poemas: antología, que amplía la primera recopilación poética del autor, Pablo de Rokha. Antología: 1916-1953, publicada en 1954.

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